- Pasado el día, pasada la romería podría decirse también del 14 de febrero, un día que viven los enamorados más centrados en los regalos que en el amor. Una flor, un ramo de rosas, el ramito de violetas de la canción de Cecilia, una joya, una experiencia, un viaje… El capitalismo ha hecho de tan señalada fecha para Cupido una fecha comercial a tener en cuenta de cara a la cuenta de resultados. Así nos dicen las cifras que el 40% de españoles y españolas gastan entre 30 y 50 euros en regalos para su pareja.
- El Día de San Valentín, en su versión contemporánea, se consolidó como una celebración impulsada principalmente por intereses comerciales. Aunque existen referencias históricas a figuras como San Valentín y a festividades relacionadas con el amor en la antigüedad, la forma actual de la fecha comenzó a tomar fuerza a partir del siglo XX, cuando empresas de tarjetas de felicitación, floristerías y fabricantes de dulces identificaron una oportunidad para estimular el consumo en un periodo del año tradicionalmente aburrido para las ventas. Un mes de febrero frío no invita a darle alegría a la cartera, sino más bien a cerrarla quedando en casa mirando una película.
- Bien lo sabían los comerciantes del siglo XX. La expansión de esta celebración se vio reforzada por campañas publicitarias que promovieron la idea de expresar afecto mediante obsequios. Con el tiempo, esta estrategia se extendió a múltiples sectores: joyería, perfumería, restauración, moda y entretenimiento, entre otros. La fecha se transformó así en un evento comercial global, sostenido por la estacionalidad y por la presión social de participar en el intercambio de regalos.
- Para muchas mujeres, la celebración de San Valentín se integra dentro de esta dinámica de mercado. La fecha ofrece acceso a promociones, ediciones especiales de productos y experiencias diseñadas específicamente para el consumo durante este periodo. La participación no necesariamente responde a una motivación emocional, sino a la conveniencia de aprovechar ofertas o a la costumbre de adquirir artículos simbólicos asociados a la ocasión.
- El sector comercial ha sabido adaptar su oferta a distintos perfiles de consumidoras, desde quienes buscan regalos tradicionales hasta quienes prefieren experiencias personalizadas o productos de autocuidado. Esta diversificación ha permitido que la fecha mantenga su relevancia, incluso entre quienes no la consideran una celebración romántica, sino una oportunidad de compra temática.
- Además, la influencia del marketing digital ha ampliado el alcance de San Valentín. Las campañas en redes sociales, los descuentos temporales y la creación de contenido orientado al consumo han reforzado la percepción de la fecha como un evento comercial más que emocional. Esto ha contribuido a que muchas mujeres participen en la celebración por inercia cultural o por la presencia constante de estímulos publicitarios.
- En resumen, el Día de San Valentín funciona como un mecanismo de dinamización económica que se renueva cada año mediante estrategias de mercado. La participación femenina en esta celebración se enmarca dentro de un contexto donde el consumo estacional, la presión comercial y la oferta de productos temáticos determinan gran parte del significado contemporáneo de la fecha.
- En la Asociación española por la Igualdad de Género esperamos que hayáis pasado un feliz día de San Valentín todas y todos. Pese a ser una fecha cada año más comercial, siempre anima recibir un pequeño obsequio o un gran obsequio. Animamos a los matrimonios que lleven muchos años juntos a revivir el amor pasado. Dense felicidad mutua. La vida sin diversión es muy aburrida. Todas las parejas necesitan de vez en cuando un ramito de violetas… aunque sean violetas del campo, es decir, flores que no cuestan dinero.
