- En España hay actualmente entre 9 y 10 millones de perros, según los registros veterinarios y las estimaciones sectoriales más recientes. Si se suman los gatos, el total supera los 11 millones de animales de compañía. Y si se incluyen todas las especies domésticas (aves, peces, pequeños mamíferos), el número de mascotas en los hogares españoles rebasa los 30 millones. Esto significa que, en términos puramente numéricos, hay más mascotas que menores de edad en el país.
- La comparación es especialmente llamativa cuando se observa la población infantil. En España viven alrededor de 6 millones de niños menores de 14 años, una cifra muy inferior al número de perros registrados. En la franja de 0 a 4 años, donde la natalidad se refleja con más claridad, hay menos de 2 millones de niños, frente a más de 10 millones de mascotas. La proporción es tan extrema que se calcula que existen casi seis mascotas por cada niño pequeño.
- Este contraste se produce en un contexto de natalidad históricamente baja. En 2023 nacieron poco más de 322.000 bebés, el mínimo desde que existen registros comparables. España es uno de los países con menor tasa de fecundidad del mundo, y el segundo con menos niños pequeños de toda la Unión Europea. La edad media de maternidad supera ya los 32 años, y la maternidad tardía se ha convertido en la norma.
- La pregunta de si las mascotas están “sustituyendo” a los hijos no tiene una respuesta literal, pero sí existe una relación sociológica evidente. El aumento de animales de compañía coincide con hogares más pequeños, más personas viviendo solas, mayor inestabilidad laboral y dificultades crecientes para acceder a vivienda. Tener un hijo exige un nivel de estabilidad económica y vital que muchos jóvenes y adultos no pueden permitirse, mientras que convivir con un animal ofrece compañía, afecto y estructura emocional con un coste mucho menor y una flexibilidad compatible con la vida urbana actual.
- En este sentido, más que una sustitución directa, lo que se observa es que las mascotas encajan mejor en un país donde tener hijos se ha vuelto difícil, caro e incierto. La gente no renuncia a la idea de familia afectiva, pero la canaliza hacia formas más accesibles. La presencia masiva de perros y gatos en los hogares españoles es, en parte, un reflejo de esa transformación social.
- En la Asociación española por la Igualdad de género «Genus Aequalitatem» queremos recordar que una mascota no es nunca un niño o una niña. Sustituir a un pequeño yo con un perrito no nos parece un acierto. Los animales son animales y los niños son niños. Hagamos posible la maternidad y la paternidad con ayudas a las personas que desean optar por reproducirse, que ansían tener un descendiente, que quieren crecer y multiplicarse en ese afán que tenemos todos y todas de sentirnos realizados.
- Se trata, pues, de ser valientes y atrevernos a luchar por nuestros deseos, tanto sean de maternidades y paternidades como de personas sin descendientes por voluntad propia. En la vida hay que luchar por lo que se quiere.
