- No es oro todo lo que reluce. Según van pasando los días, sabemos más del Sindicato de inquilinas y, aquella imagen de pureza se nos va viniendo abajo. El Gobierno de España ha otorgado una subvención de 174.029 euros destinada teóricamente a «fortalecer el sistema nacional de I+D+i» a una entidad muy vinculada al Sindicato de Inquilinas. Esta transferencia de fondos públicos ha desatado un intenso debate sobre los criterios de asignación para la investigación científica en el país. Parece que las amistades cuentan más que los proyectos.
- La entidad beneficiaria de esta llamativa ayuda es La Hidra Cooperativa, que opera bajo las siglas del laboratorio de ideas IDRA. Esta organización fue cofundada por Jaime Palomera, una de las caras más visibles del activismo residencial en España y fundador del propio Sindicat de Llogateres (Sindicato de Inquilinos de Barcelona).
- Las conexiones entre el dinero público y el activismo no se quedan ahí, ya que la actual portavoz de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, Carmen Arcarazo, trabaja como investigadora en la cooperativa financiada. Para mayor controversia, Carmen Arcarazo fue nombrada miembro del consejo asesor del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, situándola en el epicentro de la toma de decisiones estatales.
- Esta subvención para investigación no es un caso aislado, sino que forma parte de un millonario ecosistema de ayudas institucionales que sostiene a esta red. Entre los años 2022 y 2026, la Generalitat de Cataluña y otras administraciones han inyectado entre 1,2 y 1,5 millones de euros en total a IDRA a través de programas como las Comunalitats Urbanes.
- La revelación de estas cuantiosas partidas presupuestarias coincide con un momento de máxima tensión social y política por la emergencia habitacional en España. El Sindicato de Inquilinas lidera actualmente protestas masivas y acampadas en lugares estratégicos como la Puerta del Sol de Madrid, exigiendo el fin de la especulación inmobiliaria. Se presentan como un movimiento que no se financia con dinero público, pero parece que el dinero público salpica a sus representantes más mediáticos.
- De momento, la opinión pública se centra en las iniciativas para solucionar el problema de la carestía de la vivienda de alquiler en España. El malestar ciudadano y político se ha recrudecido tras el reciente rechazo del Congreso de los Diputados a los últimos decretos sobre el alquiler promovidos por el Ejecutivo. No obstante, mientras miles de ciudadanos salen a las calles para manifestarse contra los precios prohibitivos, el flujo de dinero público hacia los colectivos organizadores de las protestas ha dinamitado el debate parlamentario.
- Como decíamos, no es oro todo lo que reluce. En todo caso, en la Asociación española por la Igualdad de género «Genus Aequalitatem», creemos que no nos debemos olvidar del problema que realmente importa: los alquileres imposibles de pagar por la ciudadanía trabajadora. El tema de las subvenciones dadas con mucha alegría es otro debate, por supuesto, también importante. Como se decía en el Imperio romano, la mujer del César no solo debe ser honrada sino parecerlo. Y los miembros del Sindicato de inquilinas que apoya a Maricarmen, cada día parecen menos independientes del Gobierno de Sánchez.
