• Cuando pensamos en la economía sumergida nos viene a la cabeza esa persona que hace chapuzas por los domicilios o las personas que limpian hogares y cuidan niños y ancianos sin ser dadas de alta en la Seguridad Social por sus empleadores. Lo que no pensamos es en deportistas de alto nivel. Imaginamos que las deportistas que ganan medallas en las Olimpiadas están aseguradas y pagan impuestos. Pues parece que no es el caso, o, al menos, no lo era hasta fechas muy recientes.
  • Coral Bistuer, nuestra mayor leyenda del taekwondo y gran defensora del deporte femenino, ha saltado a la palestra a denunciar su caso de economía sumergida. Mucho ha tardado. El dinero en negro es ese pan para hoy y hambre para mañana del que no se habla. Coral ha reconocido que le pagaban en negro cuando se ve con 60 años y sin derecho a pensión.
  • Para que nos demos cuenta de quien es esta señora, vamos a informar sobre su trayectoria. Coral Astrid Bistuer Ruiz, nacida en Madrid el 16 de noviembre de 1966, es una figura icónica del deporte español. Su trayectoria ha sido tan intensa como diversa, marcada por éxitos internacionales, compromiso social y una lucha constante por la dignidad del deportista.
  • Coral fue una pionera del taekwondo en nuestro país. Comenzó a practicar taekwondo a los 15 años, cuando este arte marcial apenas era conocido en España.
  • A los 17 ya era campeona de Europa, iniciando una racha imparable:
  • 5 medallas de oro en Campeonatos Europeos (1982–1992)
  • 2 medallas en Campeonatos Mundiales: oro en Barcelona 1987 y plata en Atenas 1991
  •  Bronce en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 (deporte de exhibición)
  •  Oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 (también como deporte de exhibición)
  • Fue reconocida con el Premio Reina Sofía, la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo y otros galardones nacionales e internacionales.
  • Aquella joven Coral intentó no dejar de lado su formación académica, pero le acabó resultando casi imposible compaginar los libros con el tatami. Inició la carrera de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, pero no la finalizó debido a sus compromisos deportivos.
  • Después de su carrera deportiva vino la realidad. Coral tuvo que buscar otras fuentes de ingresos. Ha sido maestra nacional de taekwondo, árbitra internacional y formadora en defensa personal.
  • Tras retirarse de la alta competición, ha trabajado como:
  • Profesora de taekwondo en clubes y colegios, como el SEK-El Castillo
  • Colaboradora en medios de comunicación y programas televisivos
  • Directora General de Deportes de la Comunidad de Madrid (2021–2022), cargo que dejó por incompatibilidades políticas5
  • Continúa vinculada al deporte como conferenciante y defensora de la igualdad en el deporte femenino.
  • ¿Tiene pensión? Pues no tiene pensión. A pesar de su brillante carrera, no puede acceder a una pensión justa. Como muchos deportistas de élite de los años 80 y 90, no cotizó a la Seguridad Social durante sus años de competición.
  • Empezó a cotizar en 1993, por lo que a sus 60 años aún no puede jubilarse legalmente. Tendrá que seguir cotizando.
  • Coral ha denunciado públicamente esta situación, reclamando el reconocimiento de los años dedicados al deporte como trabajo profesional.
  • Como decíamos, hay muchos deportistas de élite en España que no han cotizado a la Seguridad Social, especialmente aquellos que desarrollaron su carrera en las décadas de los 80, 90 e incluso principios de los 2000. Durante ese tiempo, el sistema no contemplaba mecanismos claros para que los deportistas de alto nivel pudieran cotizar, y muchos no tenían empleadores formales ni estaban dados de alta como autónomos.
  • ¿Por qué no cotizaron? te estarás preguntando. Básicamente porque un joven no piensa en la vejez. Te ves pletórica en tus años mozos y vives el radiante presente. Los deportistas y las deportistas que ganaron tantos millones no tienen excusa para no haber cotizado. Podían haberse dado de alta como autónomas e ir pagando su Seguridad Social. Ahora argumentan como excusas de ídolos caídos en la escasez económica que:
  • No existía un régimen específico para deportistas de alto nivel.
  • La legislación no permitía cotizar ni por cuenta ajena ni propia en muchos casos.
  • Las federaciones no actuaban como empleadores ni informaban sobre opciones de cotización.
  • Muchos deportistas eran considerados “amateurs” a efectos legales, aunque representaban a España internacionalmente.
  • Actualmente, existe un convenio especial que permite a los deportistas de alto nivel cotizar como autónomos durante su etapa deportiva. Sin embargo:
  • Deben solicitarlo activamente y asumir el coste mensual (unos 300 €), que luego pueden reclamar al Consejo Superior de Deportes si cumplen requisitos.
  • No todos lo hacen: de los más de 5.700 deportistas reconocidos como de alto nivel, más de 4.000 no han solicitado las ayudas disponibles para cotizar.
  • Muchos desconocen estas opciones o no tienen capacidad económica para adelantar las cuotas.
  • ¿Qué consecuencias tiene no cotizar cuando eres un deportista de éxito? Son las consecuencias que estamos viendo: Deportistas como Coral Bistuer, Fernando Romay o Chuso García han denunciado públicamente que no pueden acceder a una pensión digna porque no cotizaron durante sus años de competición. Algunos han tenido que volver a trabajar en otras profesiones tras retirarse, pese a haber sido referentes internacionales.
  • Este vacío legal ha generado una lucha activa por parte de exdeportistas y colectivos para que se reconozcan esos años como trabajo profesional. Se está impulsando un Estatuto del Deportista que regule estas situaciones y garantice protección social adecuada.
  • En la Asociación española por la Igualdad de género «Genus Aequalitatem» pedimos que, además de pensar en los deportistas de alto nivel, se piense en otros colectivos que también han trabajado en negro. Nos referimos a las mujeres que cosían para Inditex en sus casas o en talleres donde no estaban dadas de alta a la Seguridad social. Nos referimos también a las mujeres que trabajaron cuidando niños, ancianos y limpiando casas sin que sus empleadores/as cotizaran por ellas a la Seguridad social. Y nos referimos a otras trabajadoras y trabajadores de otros sectores que también tuvieron que trabajar en negro.
  • Que el café sea para todos. Si se van a reconocer los años trabajados y no cotizados a las deportistas y deportistas, que se les reconozcan también a la gente de a pie. Según el artículo 14 de nuestra Carta Magna todos y todas somos iguales en esta España nuestra. Que se cumpla el derecho a la igualdad. Es de justicia.

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