- Hay festivos que tienen toda su razón de ser. Uno de estos festivos con motivo para ser día no laboral es el Día del Trabajo. Sigue siendo necesario un día para reivindicar los derechos de las trabajadoras y trabajadores del mundo mundial.
- El Día del Trabajo, celebrado cada 1 de mayo, tiene su origen en las huelgas obreras de Chicago de 1886, donde los trabajadores reclamaban la jornada laboral de ocho horas. Tuvieron que pasar muchos años para conseguirla. Y aún no se ha conseguido del todo, si pensamos en la gente que hace horas extraordinarias que no les pagan.
- No es tanto pedir una jornada de ocho horas. Serían ocho horas para dormir, ocho horas para trabajar y ocho horas para disfrutar.
- El 1 de mayo nació, pues, como una jornada de lucha obrera. Su origen se sitúa en Estados Unidos, cuando miles de trabajadores se movilizaron en Chicago en 1886 para exigir la reducción de jornadas que llegaban a 12 o 18 horas. La represión policial y la ejecución de cinco sindicalistas, conocidos como los Mártires de Chicago, convirtieron estos hechos en un símbolo internacional. Tres años después, en 1889, la Segunda Internacional declaró oficialmente el 1 de mayo como Día Internacional del Trabajo.
- En España, el Primero de Mayo comenzó a celebrarse en 1889, el mismo año en que fue reconocido internacionalmente. Durante la dictadura franquista estuvo prohibido, pero tras la llegada de la democracia volvió a ser festivo nacional en 1978. Desde entonces, sindicatos y trabajadores lo conmemoran con manifestaciones y actos reivindicativos en todo el país.
- Cada año acude menos gente a las manifestaciones por varios factores. Por un lado, la precariedad laboral y la fragmentación del mercado de trabajo dificultan la participación organizada. Por otro, muchos trabajadores jóvenes no se identifican con los sindicatos tradicionales, y parte de la población percibe el día como un festivo más que como una jornada reivindicativa. Aunque estas razones no aparecen explícitas en las fuentes, se infieren de la evolución del empleo y de la diversificación de problemáticas laborales señaladas por organismos como la OIT.
- En el resto de Europa, el 1 de mayo se celebra de forma similar: es festivo en la mayoría de países y se organizan marchas sindicales, discursos y actos públicos. En algunos lugares, como Francia o Italia, las manifestaciones suelen ser masivas y muy politizadas; en otros, como los países nórdicos, se combinan actos reivindicativos con celebraciones populares. La fecha adquirió especial fuerza tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el auge de los movimientos obreros consolidó su carácter simbólico.
- En España, los sindicatos CCOO y UGT siguen convocando cada año decenas de manifestaciones, centradas en reivindicaciones como salarios dignos, acceso a la vivienda o mejoras en derechos laborales. En 2026, por ejemplo, organizan más de 100 marchas en todo el país a las que, como siempre, no irán ni la mayoría de los afiliados y afiliadas.
- En la Asociación española por la Igualdad de Género «Genus Aequalitatem» os animamos a celebrar esta señalada fecha. Que cada uno y cada una sea feliz a su manera. El 1 de mayo se puede celebrar yendo a las manifestaciones convocadas o yendo de fiesta. La vida tiene que ser una fiesta. Hasta el trabajo tiene que ser una fiesta porque si no hay alegría es como si no hubiera sol. Seamos felices. Las reivindicaciones también se pueden hacer desde la alegría que da saber que se van a conseguir los retos fijados.
