• Lourdes Montes es una figura conocida en el panorama social español en su papel discreto de esposa de hijo mayor del llorado Paquirri. Nacida en Sevilla, es abogada de formación y diseñadora de moda por vocación, cofundadora de la firma «Mi Abril». Su vida cambió radicalmente cuando comenzó su relación con el torero Francisco Rivera, con quien se casó en 2013. Juntos tienen tres hijos: Carmen (nacida en 2015), Curro (2018) y Nicolás (2025).
  • En una reciente entrevista en el programa Y ahora Sonsoles, Lourdes se sinceró sobre el impacto emocional que tuvo el nacimiento de su tercer hijo. Tras cinco años intentando quedarse embarazada sin éxito, había asumido que no volvería a ser madre. Por eso, la llegada de Nicolás fue un «tsunami emocional». Aunque no sufrió depresión postparto, reconoció sentirse «descolocada» y fuera de lugar durante las primeras semanas.
  • Lourdes Montes explicó que el postparto fue más difícil que en sus embarazos anteriores, debido a la edad, el cansancio acumulado y el contraste con sus hijos ya autónomos. «Las hormonas son un horror», confesó. A pesar de no haber sido diagnosticada con depresión, sus palabras reflejan lo que muchas mujeres viven en silencio: una etapa de vulnerabilidad emocional que merece comprensión y apoyo.
  • En cuanto a su vida familiar todo va viento en popa. No hay motivo para depresiones. Lourdes mantiene una excelente relación con Cayetana Rivera, conocida como Tana, hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo. Cuando Lourdes entró en la vida de Fran, Tana tenía 10 años. «Jamás me ha puesto una mala cara», dijo Lourdes, describiéndola como una persona «de diez». También destacó el respeto mutuo con Eugenia, con quien no mantiene una relación cercana, pero sí cordial. Es habitual verlas hablando sonrientes en los eventos en los que coinciden.
  • La depresión postparto es un trastorno que afecta a muchas mujeres tras el nacimiento de un hijo. Se estima que entre el 10% y el 15% de las madres la padecen en algún momento. Los síntomas incluyen tristeza persistente, irritabilidad, fatiga extrema, dificultad para vincularse con el bebé y sentimientos de culpa o inutilidad. Aunque Lourdes no se identificó con estos síntomas, su testimonio ayuda a visibilizar que el postparto puede ser emocionalmente desafiante incluso sin llegar a ser clínicamente depresivo.
  • Conclusión:
  • El caso de Lourdes Montes pone de relieve que la maternidad, incluso cuando es deseada, puede traer consigo momentos de confusión, cansancio y adaptación emocional. Su sinceridad al compartir su experiencia contribuye a romper tabúes y a fomentar una mirada más empática hacia las madres en el postparto. No todas las mujeres sufren depresión, pero todas merecen apoyo.
  • En la Asociación española por la Igualdad de género «Genus Aequalitatem» pedimos comprensión para las mujeres que sufren depresión postparto, sobre todo, por parte de sus familias. Es una depresión de la que nos han hablado mujeres famosas y menos famosas. Cuesta superarla. Apoyemos, pues, a las recientes mamás. De la depresión postparto se sale.

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