- La filantropía se vistió de fiesta y la fiesta se disfrazó de filantropía en Mónaco con la celebración de la Global Gift Gala en el Principado, el pasado 9 de octubre de 2026. El escenario elegido fue el majestuoso Hôtel de Paris Monte-Carlo, donde el lujo, las celebridades y las buenas causas compartieron protagonismo. Allí estaba la princesa Estefanía, acompañada de sus tres hijos y de su nuera, Marie Ducruet. La princesa díscola de Mónaco se nos ha hecho mayor. Los años pasan y dejan sus huellas también en los rostros de las princesas, aunque los compromisos sociales obliguen a mantener la sonrisa ante las cámaras.
- Pero Estefanía no pierde esa expresión suya de pez fuera del agua, esa manera de parecer que preferiría estar en cualquier otro sitio antes que posando bajo los focos. En las fotografías se la veía más resignada que entusiasmada, como si todo aquello formara parte de un trámite que hay que cumplir y del que conviene salir cuanto antes. Su hijo Louis Ducruet, en cambio, parecía encantado de la vida. La paternidad le sienta bien y se le veía mucho más animado que a su madre. Su esposa, Marie, compartió con él la velada. Sus hermanas Camille Gottlieb y Paulina Ducruet completaban la representación familiar. Las hijas de Estefanía, por cierto, siguen demostrando lo poco que se parecen físicamente, cada una con su propio estilo y personalidad.
- Quienes sí tenían motivos para estar pletóricas eran las organizadoras y responsables de una noche que aunó glamour y solidaridad. La actriz Eva Longoria, presidenta de honor de la gala, fue una de las grandes protagonistas, junto a María Bravo, fundadora de Global Gift Foundation. La cita reunió a cerca de 200 invitados en la emblemática Salle Empire, con alfombra roja, cena de gala, actuaciones musicales y una subasta benéfica con experiencias y objetos exclusivos. Entre los asistentes y protagonistas también figuraron el cantante Daddy Yankee, distinguido por su compromiso humanitario, y la cantante francesa Vitaa, que puso música a la velada. La princesa Estefanía recibió, además, el Global Gift Philanthropist Award por su larga trayectoria en favor de las causas humanitarias y, especialmente, por su trabajo al frente de Fight Aids Monaco, organización dedicada a apoyar a las personas que viven con el VIH.
- María Bravo lleva años demostrando que una gala puede ser mucho más que una reunión de famosos con vestidos espectaculares y joyas deslumbrantes. La Global Gift Foundation trabaja para mejorar la vida de mujeres, niños y familias en situación vulnerable, y entre sus iniciativas destacan Casa Ángeles, un proyecto que facilita terapias especializadas a niños con necesidades especiales y enfermedades poco frecuentes, y el apoyo a un orfanato en Vietnam. La edición monegasca nació con vocación internacional, pero también con la intención de beneficiar a proyectos locales y de convertir el Principado en una nueva parada habitual de este circuito solidario. Eva Longoria, amiga y colaboradora de María Bravo desde hace años, volvió a prestar su imagen y su implicación personal a una iniciativa que busca transformar la notoriedad de sus invitados en recursos para quienes más los necesitan.
- Y las cifras justificaron las sonrisas de los organizadores: la Global Gift Gala de Mónaco consiguió recaudar más de 400.000 euros, una cantidad que permitirá apoyar a alrededor de 2.000 niños en distintos lugares del mundo. No está nada mal para una noche en la que la generosidad se midió entre pujas, aplausos y vestidos de etiqueta. La recaudación confirmó el potencial de esta cita benéfica y abrió la puerta a nuevas ediciones en el Principado. Al final, entre la princesa aparentemente resignada, un Louis Ducruet feliz y una Eva Longoria entregada a la causa, Mónaco volvió a demostrar que el lujo puede tener una finalidad más noble que alimentar las crónicas sociales. Aunque, naturalmente, una buena fotografía nunca viene mal cuando se trata de conseguir que la solidaridad también sea noticia.
- En la Asociación española por la Igualdad de género «Genus Aequalitatem» seguimos con interés este tipo de iniciativas que mezclan el glamour con la filantropía. Nada nuevo bajo el sol. En las altas esferas siempre se organizaron fiestas para ayudar a los necesitados.
- Debemos subrayar que la mujer que organiza esta glamurosa gala es una española, María Bravo. Se hizo famosa por su relación sentimental con el actor Bruce Willis. María sabe exprimir a sus contactos en Hollywood. Con su eterna sonrisa los convence para que dejen dinero en su fundación.
